Mascarillas caseras con naranja

para que sirve la mascarilla de naranja

Hay numerosas mascarillas que podemos hacer en casa con ingredientes naturales y la naranja es perfecta para ello.

Puede que las propiedades curativas que aporta la naranja a tu piel ya las conozcas, pero para ello debes aprender primero de qué manera aplicar este fruto a tu propio rostro.

Gracias a las mascarillas caseras, tu piel lucirá perfecta y radiante durante más tiempo, sin necesidad de acudir a centros especializados de manera regular porque no afectará tanto a la constitución natural de tu rostro.

PROPIEDADES DE LA NARANJA

Esta fruta es conocida por su alto contenido en Vitamina C, que es la encargada de potenciar la creación de colágeno natural de la piel para mantener un cutis más resistente, joven y terso pero recuerda que para estar más protegidos debes usar un buen protector solar, de esta forma no habrá manchas en tu piel.

Además, sus propiedades antioxidantes ayudan a combatir la regeneración de la piel gracias a la creación y renovación de las células muertas habituales que se forman en la dermis.

La naranja es beneficiosa para contrarrestar las infecciones propias del cutis, como rojeces, granitos, espinillas o puntos negros ya que elimina parte de la grasa sobrante del rostro, no permitiendo que se vuelvan a reproducir con tanta celeridad.

También contiene altos niveles de betacaroteno que favorecen la creación de vitamina A, beneficiosa para combatir el envejecimiento prematuro de la piel.

Con todo ello, las mascarillas caseras de naranja te permiten aportar hidratación y protección frente a las infecciones propias del aire, sobre todo en zonas con abundante población por la contaminación producida por vehículos de motor y fábricas.

mascarilla de naranja

MIX DE CÍTRICOS

-1 cucharada de jugo de limón

-1 cucharada de jugo de naranja

-Una cucharada de jugo de zanahoria

-Una cucharada de yogur natural

Siempre y cuando sea todo natural y recién exprimido, esta mascarilla funcionará a la perfección para todo tipo de pieles.

Primero se mezclan los líquidos extraídos del limón, la naranja y la zanahoria licuada, después se añade el yogur y se mueve todo hasta que quede una pasta homogénea. Dejamos que actúe durante 15 minutos sobre la cara y, transcurrido ese tiempo, retiramos cuidadosamente con agua templada.

Esta mascarilla ayuda a que tu piel sea más radiante y tenga un mejor aspecto. En parte gracias a la naranja, pero también por los demás ingredientes principales con sus nutrientes específicos.

Por lo tanto, la regeneración de la dermis es mucho más beneficiosa que otros tratamientos estéticos, ya que sus componentes son cien por cien naturales y no afectan de manera negativa ni crean efectos secundarios.

El limón, por ejemplo, ayuda a nuestro rostro porque es un potente antioxidante y desinfectante de la piel, lo que permite limpiar y regenerar mejor el cutis.

Mientras que la zanahoria es conocida por tener muy buenos efectos sobre la piel, ya que ayuda a eliminar manchas y cicatrices pequeñas; también funciona como un protector solar natural, ayuda a combatir el envejecimiento prematuro de la piel y posee propiedades antinflamatorias que benefician su uso a las pieles secas o sensibles.

UNA MASCARILLA MUY DULCE

-Dos cucharadas de miel natural

-Medio jugo de naranja

Para preparar este tipo de mascarillas caseras se necesita todo el jugo extraído de una naranja. Luego mezclamos con las dos cucharadas de miel natural y lo removemos todo hasta que se mezcle bien.

A continuación, se aplica con las manos sobre el rostro y se deja que actúe en la piel durante 15 minutos. Finalmente, limpiamos bien la cara con agua templada y dejamos que el rostro respire.

La miel posee propiedades antibacterianas provenientes de su peróxido de hidrógeno, que son las que ayudan a combatir las manchas o las infecciones como el acné. Además, limpia los poros de la cara, elimina la suciedad adherida a la dermis y acaba con la piel muerta.

Esta mascarilla es beneficiosa para nutrir la piel. Por otro lado, también podemos añadir una cucharadita de aceite de rosa mosqueta para dejar todavía más suave nuestro rostro al final de la mascarilla.

Hay que calcular bien la cantidad, ya que no es necesario pasarnos con el contenido, para que así el efecto de esta mascarilla no sea perjudicial al incluir tantos elementos en cantidades desmedidas.